La colitis ulcerativa es una enfermedad que causa inflamación y úlceras en la membrana que recubre el recto y el colon. Pertenece a un grupo de enfermedades llamado enfermedad intestinal inflamatoria.

La colitis ulcerativa puede ocurrir a cualquier edad, pero suele comenzar entre los 15 y los 30 años. Tiende a ser hereditaria. Los síntomas más comunes son dolor abdominal y diarrea con sangre. Otros síntomas pueden incluir anemia, cansancio severo, pérdida de peso, pérdida del apetito o problemas de crecimiento en niños.

Aproximadamente la mitad de las personas con colitis ulcerativa tienen síntomas leves. Los médicos utilizan pruebas de sangre, pruebas de heces, la colonoscopia y pruebas de imagen para diagnosticarla.

Varios tipos de medicamentos pueden ayudar a controlarla. Algunas personas tienen largos períodos de remisión, cuando están libres de síntomas. En casos severos, los médicos deben extirpar el colon.

Actualmente no existe un tratamiento que cure de forma definitiva esta enfermedad, aunque si disponemos de medicamentos que la controlan. La relación de medicamentos y procedimientos, que podemos usar ha ido aumentando con los años.

Dentro de los tratamientos que podemos usar para controlar la inflamación encontramos: salicilatos, antibióticos, corticoides, inmunomoduladores o inmunosupresores, y tratamientos quirúrgicos.